Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza
Buenas historias de Derechos Humanos 2019: La experiencia de la MCLCP

La Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza fue incluida como parte de las “Buenas historias de Derechos Humanos”, iniciativa integrada por 15 países, entre ellos Perú. 

La experiencia fue compartida por la representación peruana (a cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores), en el evento organizado por la Unión Europea el 26 de setiembre en Nueva York, en el marco de la semana de alto nivel de la 74ª Asamblea General de las Naciones Unidas.

La organización del evento invitó a los países integrantes a presentar historias en función al tema elegido para este año: “Construyendo vidas de calidad a través de los derechos económicos, sociales y culturales”.  La presentación peruana fue en torno a los logros de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza.  

Puede ver la publicación en la página de la iniciativa: https://goodhumanrightsstories.net/initiative/ 

Historias de Perú (en inglés) : https://goodhumanrightsstories.net/stories/peru/  

Texto en Español:

La Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCLCP)

 En el Perú existe una red de diálogo que desde hace 18 años permite mantener una mirada conjunta en temas y medidas claves que han ayudado a reducir la pobreza. Un mecanismo de espacios descentralizados que funcionan a nivel nacional y en todas las regiones, en donde las instituciones estatales y la sociedad civil se reúnen con el objetivo de identificar medidas y propuestas para la forma más transparente, justa y eficiente de luchar contra la pobreza y las desigualdades en el país: La Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCLCP). 

A partir del diálogo en la MCLCP, se han concertado objetivos y metas compartidas con mejoras sustanciales para las políticas públicas; nacieron propuestas que han contribuido a dar prioridad a la infancia, promover la transparencia en el gasto público, mejorar los programas sociales, a la planificación con enfoque territorial y participativo.  

El diálogo también ha contribuido a transparentar el gasto público e impulsar la participación ciudadana, con propuestas como la consulta amigable del Sistema de Información Administrativo Financiero-SIAF del MEF, la formulación de Planes de Desarrollo Concertado, el Presupuesto Participativo, las actividades prioritarias a favor de la infancia y su asignación de recursos públicos. 

La MCLCP ha implementado una metodología denominada “Seguimiento Concertado” con la cual sigue el paso a los indicadores de desempeño en el desarrollo social, económico, ambiental e institucional. Esta labor ha producido una serie de reportes que visibilizan problemáticas y plantean recomendaciones para el accionar de los sectores y actores responsables de hacerlas efectivas. Algunos temas abordados en la Mesa son: embarazo en adolescentes, anemia y desnutrición infantil, vacunación, muertes maternas y mortalidad neonatal, prevalencia del VIH y TBC, condiciones de funcionamiento de las escuelas, derechos de la niñez y adolescencia, agua y saneamiento, gestión del riesgo de desastres, entre otros. Para que las recomendaciones se cumplan, la MCLCP impulsa una serie de acuerdos de gobernabilidad que comprometen, desde su candidatura, a las futuras autoridades. 

La MCLCP fue creada como resultado de un acuerdo entre el Estado y la sociedad civil en el Gobierno de Transición, mediante un decreto supremo emitido por la Presidencia del Consejo de Ministros el 18 de enero de 2001. Posteriormente su funcionamiento es reconocido en la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales Ley 27867. Su estructura es descentralizada, con instancias de nivel nacional, regional y local, en las 26 regiones del país. Cada Mesa se rige por un Comité Ejecutivo integrado por sectores estatales, organizaciones de la sociedad civil y cooperación internacional, al más alto nivel institucional.  

Su enfoque está orientado a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el desarrollo humano, la equidad e igualdad de género. Entiende la pobreza no solo como una limitación monetaria, sino en toda su multidimensionalidad, haciendo referencia a toda carencia, barrera o dificultad que afecte los derechos humanos e impida el desarrollo pleno y una vida digna para todas las personas.