Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza
Los nacimientos invisibles en Perú

Por: Federico Arnillas Lafert, presidente de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza

Dice la tradición cristiana que José y María viajaron a Belén para cumplir un mandato del Estado romano y ser censados. Pese al avanzado estado de gestación de María, no consiguieron ser acogidos en ningún lugar aparente en la ciudad. Finalmente, María dio a luz en un pesebre, lo que en jerga moderna es algo así como un parto “no institucional”. Finalmente, si no hubiese sido por la estrella, el Estado (léase los Reyes Magos pero también Herodes) no se habría podido enterar del nacimiento de Jesús.

En la actualidad, el parto institucional, el que se produce en un establecimiento de salud público o privado y atendido por personal calificado, es promovido por la política pública a nivel nacional e internacional, como se puede ver en los Objetivos del Milenio (ODM) y en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La serie histórica de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) muestra mejoras en la cobertura del parto institucional y en la reducción de la muerte materna, uno de los ODM que estuvimos a punto de alcanzar dentro de los plazos previstos.

De manera complementaria, en los últimos 10 años el país ha hecho un esfuerzo muy importante por documentar a la población, en especial a niñas y niños; y en los últimos cinco años ha priorizado los controles prenatales tempranos y mejorado sistemas de información sobre los nacimientos.

Antes de terminar el 2016, el Sistema de Registro del Certificado de Nacido Vivo ya tenía 440,622 registros. El 91% de estos nacimientos fueron cubiertos por la seguridad social y por el SIS mediante servicios a cargo de los Gobiernos Regionales y del MINSA.

Ese registro es mayor al del 2015 y más del doble que en el 2012. Sin embargo, la ENDES PPR al primer semestre, indica que el 8% de nacimientos en el país ocurrieron fuera del sistema y no fueron registrados oportunamente. La mayoría ocurrió en zonas rurales, en nuestros “pesebres” contemporáneos, donde el parto institucional solo llega al 75.6% de casos.

Entre 20 y 30 mil nacidos en el 2016 serían invisibles para el Estado (y la sociedad nacional) y por ello sus derechos no están protegidos. Sin Certificado de Nacido Vivo no hay DNI y tampoco hy registro oportuno en el Seguro Integral de Salud (SIS).

Reconocer los logros es importante para consolidar las políticas en curso. Es prioritario seguir ampliando la cobertura y calidad de la atención del parto institucional, lo que incluye un seguimiento individualizado al mayor número de mujeres que asisten a controles prenatales en especial en zonas rurales. Otros reto es consolidar el Sistema de Registro de Nacidos Vivos y recuperar el apoyo económico a los gobiernos locales para el uso del Padrón Nominal Distrital de menores.