Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza
En el 2022 el reto es crecer en comunidad

Mensaje del presidente de la MCLCP, Federico Arnillas Lafert, por el 21 aniversario institucional

La llegada de la pandemia del COVID-19 ha afectado a todo el planeta y en especial a nuestro país. Generó una situación que puso en evidencia los problemas estructurales sobre los cuales en el transcurso de los años hemos llamado la atención desde este espacio de concertación y que sin embargo no hemos logrado aún -como país, entre Estado y sociedad civil- impulsar el conjunto de las soluciones necesarias para garantizar la vida digna a la que tienen derecho todas las personas en el territorio peruano.

El impacto de la pandemia, sumado a las brechas en los servicios y las profundas desigualdades preexistentes, los conflictos e inestabilidad política, ha dado diversos resultados que van desde un alto incremento de la pobreza monetaria –que ha subido en 10 puntos entre el 2020 y el 2021- hasta el penoso récord de tener uno de los más altos índices de fallecidos por COVID del mundo. Entre las secuelas más duras están 98 mil niñas, niños y adolescentes que han quedado en orfandad debido -directa o indirectamente- a la pandemia. Este panorama nos reitera la necesidad de fortalecer el sistema de salud para que todas las personas tengamos acceso a estos servicios por igual, en calidad y oportunidad, así como a otros servicios importantes para proteger derechos.

De acuerdo a la información disponible y comparable, se puede reconocer que desde 2004 hasta el año 2019 avanzamos de manera significativa en la lucha contra la pobreza monetaria. Dicha tendencia se revirtió entre el 2020 y 2021 y nos comprometió a realizar un esfuerzo mayor entre autoridades y ciudadanía para aprender a cuidarnos en comunidad y enfrentar la pandemia.

Vemos el proceso electoral regional y municipal 2022 como una muy buena oportunidad para construir nuevos acuerdos en comunidad. No solo mirándonos hacia adentro de nuestra localidad ya sea un caserío, barrio, un distrito; sino para buscar alianzas y caminos para salir de la emergencia, y para recuperar el camino hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Como Mesa, es momento de apostar no solo a cuidarnos en comunidad sino de convertir ese esfuerzo en un impulso colectivo para crecer en comunidad, crecer en bienestar, en protección de derechos.

Desde la MCLCP, la agenda de la emergencia viene girando sobre cuatro puntos claves en torno a los cuales hemos llamado a la acción conjunta:

i) la salud, en la cual cobra especial énfasis la vacunación contra la COVID-19;

ii) la nutrición y la seguridad alimentaria como un problema colectivo que afecta también a los productores por ser más afectados por la pobreza en el país;

iii) la educación como un derecho fundamental a ser atendido y recuperar el servicio, de la mano con la reducción de las brechas digitales y de acceso a tecnologías de la información; y

iv) el empleo y la economía en armonía con el ambiente como ejes para la oferta de bienes y servicios necesarios para el bienestar de todas las personas.

Siendo conscientes que todo ello solo será posible si logramos una institucionalidad honrada, transparente, para lo que necesitamos de acuerdos que busquen la transparencia y permitan combatir la corrupción.

Con base en esos temas y tomando como marco los ODS es que podremos y debemos crecer en comunidad, crecer en bienestar, salud, nutrición, educación, empleo de calidad con derechos, como una sociedad justa y participativa.

Como espacio de facilitación de diálogo y participación, nos comprometemos a seguir en esta tarea de articular esfuerzos entre Estado y sociedad civil para tener mejores políticas públicas.

En este 21 aniversario, agradecemos a nuestros maestros y expresidentes de la MCLCP: Gastón Garatea Yori SSCC y Javier Abugattás Fatule , y en la persona de ellos, agradecemos a quienes han sido y son parte de la MCLCP en todo el país desde el inicio de esta aventura en los diversos roles que hay en la MCLCP, como son los representantes de organizaciones del Estado y de la sociedad civil y la cooperación internacional,  quienes tienen el rol de facilitar este proceso como coordinadoras y coordinadores así como los equipos técnicos que acompañan el proceso.

Agradecemos a Monseñor Luis Bambarén Gastelumendi, que ya no está con nosotros, quien cumplió un rol muy importante para promover la constitución de la MCLCP siguiendo el modelo de la “Mesa de la OEA” y más tarde promovió la conformación del Comité de Transparencia y Vigilancia Ciudadana (CTVC) para velar por la no politización de los programas sociales.

Y hacemos presentes en nuestros recuerdos a las y los compañeros de trabajo que nos han acompañado a lo largo de los años de la MCLCP, en especial a quienes han fallecido en tiempos de pandemia, como nuestro querido Alex Rodríguez Carrión del equipo nacional, el coordinador regional de Cajamarca, Luis Callirgos Carbonell y el past coordinador de Arequipa, José Luis Vargas Gutiérrez.

Tenemos un legado valioso para el país que nos compromete en la responsabilidad de cuidar ambos espacios, la Mesa y el CTVC, en sus roles específicos, sin embargo también es importante articular fuerzas para seguir trabajando juntos y estar alertas para vigilar la neutralidad, transparencia y buen uso de los recursos públicos, así como la prestación de servicios y los programas sociales.

Así empezamos este nuevo año de vida de la MCLCP, asumiendo el reto de crecer en comunidad, de fortalecer la articulación y continuar trabajando unidos como organizaciones, instituciones, autoridades y ciudadanía; y de lograr acuerdos conjuntos con las futuras autoridades regionales, municipales y sus partidos, para hacer realidad la Vida Digna en todos los rincones del Perú. La convocatoria está hecha.


También te invitamos a leer nuestra edición especial 2022: EL RETO ES CRECER EN COMUNIDAD - Publicación por el 21 aniversario institucional de la MCLCP