Nuestro Enfoque

La Mesa de Concertación para la Lucha Contra la Pobreza nace como una aspiración por contribuir a hacer realidad la difícil tarea de lograr que todos quienes habitan en nuestro país puedan experimentar una VIDA DIGNA y que se destierre la dolorosa e inhumana experiencia de la pobreza.

La MCLCP se identifica con el enfoque de desarrollo humano por el cual la persona es el eje del desarrollo (finalidad y sujeto activo). Es así que, desde esta perspectiva, define el desarrollo como el incremento de capacidades y oportunidades de todos los ciudadanos, en todo el territorio. Este enfoque la lleva a plantear el desarrollo como un proceso integral que articula las diferentes dimensiones básicas de la vida de las personas: la dimensión económica, social, ambiental e institucional.

Esta visión del desarrollo implica también una manera distinta de ver la pobreza. No centrada sólo en lo que la gente tiene o no tiene (carencia de ingresos, de bienes o servicios) sino en lo que la gente puede ser o hacer. La pobreza se expresa en una estrechez de opciones de vida, es decir, en una menor libertad. Los ingresos, los bienes o el acceso a servicios son instrumentalmente importantes para incidir en las situaciones de pobreza, pero la incidencia de estos factores en la restricción de capacidades en las personas puede variar según múltiples circunstancias.

La Constitución Política del Perú, reconoce a la persona humana como fin supremo precisando sus derechos fundamentales (a la vida, a la calidad de vida y a su desarrollo pleno). Un enfoque de derechos supone considerar al pobre como ciudadano, sujeto de derechos y portador de capacidades que sufre restricciones para poder desarrollarse. Supone reconocer que la pobreza vulnera derechos y que el cumplimiento y el ejercicio de esos derechos por todos los peruanos es un objetivo primordial de las políticas públicas.

El carácter multidimensional de la pobreza exige un enfoque de integralidad en el desarrollo de las políticas y estrategias para enfrentarla, que articule adecuadamente la política económica y las políticas sociales, pero también, estrategias culturales y la construcción de una institucionalidad política, consistente con la lucha contra la pobreza, que promueva efectivamente la participación de los sectores excluidos. En definitiva, se requiere una articulación de políticas e intervenciones, desde diversos campos, que promuevan el desarrollo humano integral. La articulación de estrategias no solo debe considerar las diversas dimensiones sino también el enlace del corto, mediano y largo plazo, así como el establecimiento de prioridades. La MCLCP, desde este enfoque, concertó cuatro lineamientos estratégicos generales (Desarrollo humano y superación de la pobreza2003):

  • Asegurar un abordaje integral que articule los objetivos económicos a los objetivos sociales.

  • Garantizar una participación de la sociedad en las decisiones del diseño de la estrategia en sus niveles nacionales, regionales y locales.

  • Garantizar el acceso universal a servicios básicos de salud, educación de calidad y condiciones para un empleo digno.

  • Priorizar una actitud preventiva para evitar la pérdida de capacidades humanas, en particular, protegiendo del daño a la primera infancia, asegurando el mantenimiento de los activos comunales y apoyando la generación de oportunidades económicas.

Estos lineamientos han marcado el trabajo de la MCLCP hasta la actualidad. Una ampliación del marco conceptual que orienta el trabajo de la Mesa puede encontrarse en la sección POBREZA Y DESARROLLO HUMANO de esta misma página.