El enfoque de la MCLCP para enfrentar la pobreza

En la Mesa de Concertación se parte del señalamiento que, para enfrentar la pobreza, es necesario reconocer el país que somos, y los problemas que enfrentamos.

El Perú es un país megadiverso, con una sociedad pluriétnica y multicultural. También es una sociedad post conflicto (así se define a las sociedades que han pasado por periodos largos de violencia política), pero que, lamentablemente, no se asume como tal. El Perú es un país que se caracteriza por una alta tasa de desconfianza y un bajo nivel de autoestima, y también por un Estado, una cultura y una estructura política centralistas.

Uno de los principales problemas del Perú es la brecha de pobreza material, exclusión social y desigual que tiene el Perú, así como la brecha de empleo digno y de acceso a oportunidades de mercado. Asimismo otro problema grave es la exposición de amplios sectores de población al riesgo, ya sea por fenómenos naturales y/o por la degradación ambiental. Finalmente la exclusión política es también un problema característico de nuestro país. Si bien la situación ha ido evolucionando y mejorando, estos problemas siguen siendo álgidos a pesar del crecimiento económico.

Pero a la vez se reconoce también desde la MCLCP que tenemos un problema de eficacia, eficiencia de la política pública para enfrentar y resolver las brechas y los problemas existentes. En ese sentido un problema importante a enfrentar es que la oferta de servicios no responde a la demanda social.   

Promover la participación de la población en situación de pobreza como actor, sujeto activo del proceso, de la mano con la necesidad de vincular los derechos a planes, políticas, presupuestos, y su expresión en metas físicas y financieras. Esto es lo que hará posible, a partir del seguimiento concertado a su cumplimiento, lograr resultados en la realización de estos derechos.

En conclusión, la respuesta que promueve la Mesa frente a la pobreza, tiene como su eje central la concertación de propuestas, que debe expresarse en compromisos concretos a lograr, y el seguimiento concertado a la gestión pública, que busca garantizar su cumplimiento. Es decir, la respuesta combina un Enfoque de Derechos y un Enfoque en Resultados. Ello permite:

- Dar consistencia a la acción del Estado al asociar: derechos, políticas, planes, presupuestos, ejecución, seguimiento y permitir el seguimiento en el tiempo de la intervenciones.

- Fortalecer la cultura de transparencia rendición de cuentas y  evaluación en la gestión pública.

- Mejorar la eficacia eficiencia y efectividad de la política pública

- Legitimar la participación de la sociedad civil en la gestión pública.

- Contribuir al desarrollo y empoderamiento ciudadano.

- Contribuir a potenciar el uso y acceso a la información pública.

- Contribuir a  mejorar la calidad de la información para la toma de decisiones.

- Generar compromisos comunes entre operadores políticos, técnicos y sociedad civil organizada. Lo que a su vez contribuye a la sostenibilidad de las políticas en el tiempo.

Para conocer los detalles del proceso que sigue este enfoque, ir aquí.